Miguel Ángel Fernández
Sábado, 14, Diciembre, 2024
El Atlético Valladolid se fue de vacío del histórico Artaleku en un competido choque en el que el Bidasoa demostró la calidad de su plantilla. Los gladiadores azules se estrellaron en los momentos decisivos en el guardameta argentino Leo Maciel y en una sólida defensa local.
Cuando Forns paraba y el Recoletas pudo correr el encuentro se nivelaba, pero el conjunto castellano no aprovechó ningún lanzamiento de 7 metros y tampoco fue capaz de responder durante los sesenta minutos a la maquinaria irundarra, que remató el triunfo con la calidad de jugadores como los hermanos Salinas o Asier Nieto.
Ante las bajas, Álvaro Martínez ejerció de capitán, aunque cedió la iniciativa ofensiva del Recoletas en los primeros compases a Toledo y Alejandro Pisonero. El encuentro transcurrió igualado hasta que el argentino Leo Maciel, en duelo con su compatriota en la otra portería Juan Bar, le tomó la medida a los jugadores pucelanos.
Las exclusiones penalizaban a los de Pisonero, que se veía obligado a rotar a sus piezas pero sin poder lograr la remontada. Entonces transcurridos 20 minutos Bidasoa pareció tomar su primera renta relevante, un +3. Después, el trabajo atrás y Gerard Forns mantuvieron en partido al Recoletas cuadro pucelano se topaba adelante con la férrea defensa local. Sin embargo aunque el conjunto guipuzcoano llegó a estar cuatro por delante y Bidasoa se quedó varios minutos sin anotar, al descanso el marcador reflejaba un 16-13 que dejaba las opciones visitantes intactas para la segunda mitad.
El Recoletas trató de cerrar filas en el comienzo del segundo periodo. El acierto de Gustavo Oliveira era respondido por un excelente Asier Nieto. El lateral vasco se echó a su equipo a la espalda y fue la punta de lanza de un Bidasoa que logró irse 21-16 min.37. Las pérdidas y faltas en ataque lastraban al Recoletas obligado a realizar lanzamientos forzados por la buena defensa irundarra.
Apoyados de nuevo en las paradas de Maciel, Mujica ponía la máxima renta de seis goles para los locales, 23-17. El último intento de reacción vallisoletana con Pablo Herrero llevando la manija y tirando del juego en transición, más la ayuda de Forns bajo palos se hizo notar. Con defensa abierta los gladiadores azules lograron reducir a 3 su desventaja, 24-21, a 10 minutos del final e incluso pudieron ponerse a dos, pero Maciel detuvo varios lanzamientos a bocajarro y el conjunto irundarra tomó oxígeno y se llevó los dos puntos rematando el trabajo con la conexión de los hermanos Salinas.